RECORDANDO EL AÑO 1936
Martes, Junio 29th, 2010Unos teníamos 12 años, otros 3 y algunos no habíamos nacido. Cuando empezó una lucha que no entendíamos, sonidos extraños en el cielo, los campos teñidos de rojo y mucho temor.
Algunos que teníamos suerte estábamos internos en colegios y otros en casa con nuestras familias. Compartimos un caos que no se podía explicar.
Fusilaron mucha gente entre ellos a nuestros padres, abuelos, tíos y hermanos. Cada vez que veíamos a esa gente vestidos de soldados salíamos corriendo para avisar a todo el mundo. Las niñas teníamos mucho miedo porque decían que nos cortarían los pechos, así que nuestras madres nos mandaban solitas al norte.
Tanto de día como de noche, cuando oíamos esos aviones que lloraban explosiones, salíamos corriendo a escondernos donde podíamos porque sabíamos que tirarían bombas. Nos escondíamos en sótanos, cloacas, refugios y otros que tenían menos suerte , se quedaban donde les pillaban. Las noches eran interminables, nos teníamos que ir a dormir al campo las mujeres y los niños , porque era entonces cuando entraban en las casas y hacían los destrozos. Frío, cansancio y miedo nos embargaba a todos en el cuerpo. Entraban en las casas con machetes, hachas y fusiles, para robar , matar y hacer cosas horribles a las muchachas (cosas que no queremos ni mencionar).
En aquella época pasamos mucha hambre, comíamos lo que encontrábamos por el camino, en el campo o lo que nos daban. Los que tenían más suerte encontraban por su camino vales que cambian por comida. Comimos hasta las cascaras de las naranjas.
Nos echaron de nuestros pueblos, de nuestras casas, de nuestro hogar. Metían a la gente en la cárcel por cualquier tontería, como a mi abuela que la encarcelaron por tener una manta como la de los soldados.
Que mal lo pasamos entonces, es algo que no podemos olvidar.
Residentes del Encinar de las Cruces (Don Benito)