Archive for Agosto, 2010

La mansedumbre de los jóvenes

Sábado, Agosto 28th, 2010

Lo que diferencia a la juventud de ahora de los que tuvimos veinte años en los años ciencuenta o los sesenta no es el pasotismo, el gusto por el alcohol, la vida alegre o el no dar palo al agua. Todo eso lo practicábamos también nosotros en el grado en que nos dejaban, como ellos, y que nos dejasen menos no nos puede permitir considerarnos superiores.

La verdadera diferencia, creo yo, está en la capacidad de reacción y en el coraje de luchar por nuestra libertad, nuestra independencia y nuiestro futuro. A más de uno le puede dar risa esta afirmación cuando precisamente en aquella época soportamos una dictadura que murió en la cama por nuestra incapacidad para desalojarla del poder. Pero les dará risa desde la óptica presente, cuando el pasado ha cambiado hasta el punto de que nos parece irreconocible incluso a los que lo vivimos.

Porque lo cierto, y hay que decirlo, es que el régimen se mantuvo en pie por la cantidad de gente que lo apoyaba. Una cantidad de gente que hoy puede parecer impensable o que se escudará en vete a saber qué pretextos para negarlo, pero que estaba allí. A los nazis los votaron cinco y murieron todos en la guerra, dijo Patton. Pues en España pasa igual.

Pero los que éramos jóvenes en aquella época, preferíamos emigrar a quedarnos en casa de nuestros padres. Preferíamos vivir cinco en una habitación, como hacen hoy los inmigrantes, antes que quedarnos cruzados de brazos. Trabajábamos en lo que salía, ganábamos lo quepodíamos y salíamos adelante, pero por nuestros medios, sin arrimarnos a esa excusa de mierda de que es mejor vivir de los demás que trabajar por poco. El paro juvenil ha alcanzado el 40 %, ¡el 40 %!, ¿y qué ocurre? Nada. Ni una protesta. Ni una mala manifestación. Nada.

Lo peor de lso jóvenes no es que sean maleducados, o consumistas: lo peor es que son mansos, y los políticos, que nos temen a los viejos en las urnas pero no en las calles, les han tomado la medida. A ellos, a los que deberían temer en las calles.

LLZ (Benavente)


NUESTROS PUEBLOS

Viernes, Agosto 13th, 2010

Casi todos los residentes del Encinar de las Cruces (Don Benito) somos de Extremadura o residimos aquí por alguna circunstancia de nuestra vida.

Tierra de contrastes, Extremadura, la misma palabra lo define, extrema y dura. Un viaje a través de ella se convierte en una verdadera experiencia marcada de paisajes inolvidables. Es un recorrido lleno de color y de vida, donde sus pueblos y gentes rebosan de alegría.

Sus ríos y pantanos, al igual que los sistemas montañosos que poseemos, son enormes y abundantes, la fauna y la flora es indescriptible.

Queremos comentarles a los señores lectores algo en concreto de nuestros pueblos:

Medellín: es un lugar mágico lleno de construcción romana por todos lados. Su castillo es enorme y tiene un pasadizo secreto que lleva a un lugar precioso, como es la iglesia. Tenemos un puente romano que está entero y le atraviesa el Guadiana, un teatro donde todavía se hacen actuaciones, junto a la playa que tenemos en Medellín. Los chiringuitos están muy bien ubicados junto al río, donde puedes tomarte algo y a la vez contemplar de noche, el puente y el castillo todo alumbrado. Las fiestas Típicas, son las del Cristo y la Virgen de agosto.

Miajadas: Lo más conocido de Miajadas es el tomate gigante, jejeje. Este pueblo pertenece a Cáceres y es muy grande. Tenemos  Iglesias muy bonitas ( Ápostol, Belén y la Cruz de Mayo), hay pozos en el pueblo, chozos de piedra quedan intactos después del tiempo, el Palacio del Obispo que es precioso. Lo típico de Miajadas son las jotas, los dulces, los carnavales y el Mercado. Lo que se vive con gran intensidad son las fiestas de abril, donde celebramos la feria del ganado, vienen mucha gente a visitarnos por esa fecha. Nuestros patrones son San Isidro y la Virgen de  Consolación.

Cabeza del Buey: Cabeza del Buey es el lugar más bonito que recuerdo, donde nací. De aquí  es muy típico el queso de oveja, la carne de cordero y los dulces de sartén, como los gañotes. Las fiestas típicas de mi pueblo son las ferias de Belén y San Roque, que son los patrones del pueblo. Hay algún rinconcito escondido por este pueblo como son: el monasterio de la Virgen de Belén, la parroquia de la Virgen de la Almudena y el parque que hay en la entrada, donde me encantaba pasear.

Don Benito: Es una ciudad pero con espíritu de pueblo grande, los vecinos y sus gentes son muy cordiales y amables con todo forastero que llega. Tenemos unos parques increíbles, iglesias antiguas aún por restaurar alguna parte, museos, teatros, cines, y mucha alegría por sus calles. Las fiestas típicas de aquí son la feria de septiembre, que coincide con el día de Extremadura y la fiesta de las Cruces, donde ponen las calles llenas de flores.

Villanueva: Es un lugar precioso, lleno de preciosos lugares, como su érmita de la Aurora, donde nos vamos todos los vecinos a celebrar el lunes después de Semana Santa, lo que llamos la Gira, allí pasamos todo el día de convivencia con los nuestros. Las Fiestas de Santiago y Santa Ana, son muy bonitas y hacen muchas actividades durante todo el día. En Villanueva igual que en muchos lugares de Extremadura lo típico son las calderetas de cordero, están buenísimas. La iglesia de la Asunción es enorme y muy bonita. La estatua de la Sirena es emblemática en este pueblo , por eso nos llamamos Villanueva de la Serena.

Los demás somos de Madrid, Zalamea, Talarrubia, Coronada, Castuera, Magacela y los alrededores.

Esperamos que visiten Extremadura porque es muy bonito y tiene unos lugares preciosos por conocer


La Universidad es un apeadero de mediocres

Miércoles, Agosto 11th, 2010

España no produce lo que debería producir y lo único que oigo son peleas sobre si la culpa es de la mala organización de los empresarios o la mala actitud o formación de los trabajadores. Sin embargo, nadie dice, y no sé por qué, que nuestra formación superior, tanto de trabajadores cualificados como de técnicos superiores e incluso de futuros empresarios es una verdadera porquería.

Nuestras universidades son monsteuos que reciben dinero público pero no dan explicaciones de él. Contratan a quien quieren, con los criterios que quieren, y nadie controla ni estas contrataciones ni estos criterios. Y encima les aplaudimos con la medalla del prestigio social, proque parece que ser prrofesor universitario es algo brillante, cuando la realidad es bien otra.

Porque lo cierto, amigos, es que el objetivo último de un ingeniero es diseñar puentes, máquinas o circuitos, y no dar ocho horas de clase a la semana sin haber entrado nunca en contacto con el mundo real.

El objetivo último de un médico es hacer diagnósticos, pruebas o intervenciones, no dar unas pocas horas de clase sin haber visto nunca a un paciente.

El único camino para que la Universidad sea un lugar donde se formen profesionales es utilizar a verdaderos profesionales para, a tiempo parcial, dar esas clases.  La funcionarización de los docentes universitarios conduce al amiguismo, la esterilidad, el compadreo, la endogamia y todas las formas de corrupción y bajeza que ese puedan imaginar.

La universidad es en estos momentos una especie de club social donde unos se  examinan a otros, se conceden trabajos de por vida unos a otros y se aplauden mutuamente en publicaciones “científicas” que no necesitan verse refrendadas por realidad alguna. La universidad es un club exclusivo pagado por los demás donde no se pide que los titulados sepan luego hacer nada, ni hay obligación de rendir cuentas por las calificaciones, ni por las cualificaciones de los estudiantes.

Mientras no acabemos con esta lacra del puesto fijo, temario antigua y alumno callado, nunca dejaremos de ser tercermundistas. 

Ramiro E. L.


La comunión por lo civil

Sábado, Agosto 7th, 2010

Hablaba el otro día un amigo de cómo se ponen de moda los bautizos por lo civil, y del cachondeo que se imponía poco a poco en la sociedad con ciertas cuestiones por aquello del laicismo, y hablaba con buen tino, como de costumbre.

No me preocupan tanto las pilas bautismales, ni siquiera las del PP, con su terrible olor a amoniaco, como los incensarios de las radios, televisiones y periódicos, que hay que reponer constantemente de tanto como los gastan dando incienso al que reparte los dineros de las campañas de publicidad institucionales.

No me preocupa tanto que se use agua o vino tinto (porque en esta tierra nuestra se supone que por lo civil se bautizará con vino) como que el oficiante pase el cepillo durante la ceremonia con la mano izquierda mientras con la derecha, desde el bolsillo, te apunta con un revólver para incitarte a lo que ahora se llama solidaridad.

No me preocupa siquiera que los bautizos se celebren en la catedral, con su cimborrio bizantino, sus crucifijos, sus capillas y sus canónigos, o en el ayuntamiento, donde por desgracia faltan crucificados, pero sobran también canónigos y capillas, todo es bizantino, todo es cimborrio, cirio, retablo y procesión de concejales que en vez de muros y pilares se prefieren contrafuertes, para sostener el edificio, pero a ser posible desde fuera.

No me preocupa que los padrinos elijan nombre y se comprometan a educar y cuidar al niño si llegan a faltar los padres, o que sean como aquellos otros padrinos de Coppola, sucesores de don Vito Corleone, elegantes empresarios orgullosos de sus orígenes humildes y comprometidos de manera permanente con la idea de que todo es personal y la férrea voluntad de que pase lo que pase parezca es mejor que parezca un accidente.

A mí, como les digo, no me preocupan tanto los bautizos como la comunión, también por lo civil, que nos va a dar el gobierno en cuanto acabe de echar las cuentas de lo que de veras ingresará este año y de lo que tiene comprometido para el gasto. Me preocupa la comunión por lo civil que nos meterá la Junta cuando vea lo que no ha ingresado por los pisos que dejaron de venderse, y la que nos endilgará el ayuntamiento, por lo civil sin duda, con el IBI, el Impuesto de circulación, o cualquier otra tasa, ex-gónada en vez de ex-cátedra, que se les ocurra.

Eso sí que va ser comunión. Ya verán qué hostias…

Carlos Castro

Zamora