Archive for the ‘Recuerdos’ Category

Una crítica a las infraestructuras franquistas que burló la censura

Domingo, Noviembre 21st, 2010

Las obras públicas y las infraestructuras fueron el buque insignia de la propaganda franquista, y por ello cualquier crítica sobre este aspecto debía realizarse forzosamente con el máximo cuidado. Aún así, siempre había opositores al régimen que sabían saltarse la censura y se arriesgaban a ridiculizar los intentos del régimen por maquillar su imagen.

Os dejo con un sonado ejemplo de esta valiente oposición al franquismo.


Envenenados por el polvo de nuestros huesos

Lunes, Octubre 11th, 2010

Yo no soy partidario de las grandes palabras. Yo no os mencionaré la patria, ni el orgullo de nuestra nación, ni el Imperio que fue grande y ahora se arrastra entre las botas de los que nos desprecian. Todo eso está muy bien, es digno de respeto y hasta sagrado si queréis, pero demasiados engaños se han consumado ya en nombre del honor y del orgullo.

Siento de todo corazón que nuestra patria es nuestra casa y nuestra familia. Me duele nuestra decadencia, como a vosotros. Me duelen todo lo que nunca se tuvo y lo que se perdió, como a vosotros. Me duele como a vosotros la  tierra abandonada, pero me duele aún más hablaros aquí, casi a oscuras, porque con nuestro trabajo ni siquiera podemos pagar el alumbrado. La gran pelea no está tan lejos como creemos a veces; está aquí mismo, en nuestras casas, a nuestro lado. Yo no os voy a pedir que luchéis por el pisoteado orgullo de la nación, ni por la tierra de los antepasados. No: yo os emplazo a que luchemos por borrar las arrugas de los rostros de nuestras mujeres, por retrasar sus canas, por que les salgan sanos los dientes a nuestros niños. Yo os exijo tenacidad y coraje y no para recuperar la grandeza política o económica, sino para recobrar los paseos por las tardes, del brazo de nuestras novias; os exijo tenacidad y coraje por la juventud que tuvimos los que ya no lo somos tanto, por la que os están arrebatando a vosotros, por los anillos de boda que han vendido nuestras madres. Yo os exijo sacrificio, voluntad y arrojo, y os prometo que no tardará el día en que todos los que nos humillan se arrepentirán de lo que han hecho. Si sabemos resistir, a los siglos le faltará memoria para recordar nuestra revancha, porque los haremos caer, porque al fin caerán, aunque sea envenenados por el polvo de nuestros huesos.

………….

Se trata de un discurso viejo, muy viejo, y no diré de quién porque es difícil de adivinar incñluso la facción política a la que pertenecía su autor. Sólo quiero compartirlo porque cuando lo leí pensé que era de ayer mismo. Y no me sentí mejor.


Cómo funcionaban los sindicatos en tiempos de Franco

Sábado, Septiembre 18th, 2010

Desde mi modesta experiencia, y como estos días se habla mucho del tema sindical, voy a tratar de contarles cómo funcionaban los sindicatos durante el franquismo, al menos en mi sector, que era el de la construcción.

El asunto es mucho más difícil de explicar de lo que parece, porque algunos detalles importantes se basan en cuestiones sociales más que laborales, y eso es complicado de entender para el que no conoció aquellos tiempos.

En primer lugar, hay que decir que el Fuero de los Trabajadores era mucho más favorable para el obrero que la actual Ley, y eso se debía a que el régimen franquista no quería tener una verdadera oposición, y para ello hacía muchas más concesiones a los trabajadores de las que ahora se hacen. Esa es la parte clave y la más difícil de explicar:

En una democracia, el que gana las elecciones está legitimado para gobernar sin miedo a que se organicen grandes movimientos contrarios que se unan para derribar el régimen. Pero en una dictadura, al no haber elecciones, se maneja con una mano la represión y con otra la concesión. Es el viejo método del palo y la zanahoria, pero al franquismo le funcionó y por eso duró tantos años sin revueltas de verdadera importancia. Reprimían, sí, pero también concedían a menuso lo que se les pedía para rebajar de ese modo la presión.

El régimen franquista, además, no era homogéneo. Dentro de la Falange, que era el único partido permitido, había dos ramas, una más conservadora, a la que llamábamos la Falange Vieja, o Falange Rancia si hablábamos en privado, y otra mucho más sindicalista y obrera, procedente de las JONS. La gente de las JONS se fue haciendo cargo poco a poco de la representación sindical y con toda clase de pretextos iba negociando mejoras salariales y laborales.

Como los sindicalistas de peso eran altos cargos del régimen, a los empresarios no les quedaba más remedio que ceder, proque muy a menudo estas mejoras venían impuestas desde arriba, ya fuese por convicción o por miedo al descontento obrero. De esta manera, los representantes de los trabajadores jugaban también con una mano a halagar al régimen y con otra a cobrarse ese apoyo.

El equilibrio de fuerzas era muy distinto al actual, y al no existir diferencias ideológicas, por lo menos en teoría, las discusiones acababan girando necesariamente en torno a los horarios, las vacaciones, y las pagas extras, comparando lo que teníamos en España con el entorno europeo en el que el franquismo quería ser admitido a toda costa.

De esas circunstancias salió un Fuero de los Trabajadores tan favorable. De eso, y de que socialmente estaba muy mal visto que los trabajadores de una empresa lo pasaran mal. Por esta última razón, y como manionbra publicitaria, muchas empresas construyeron viviendas para sus obreros, porque si los empleados de una gran empresa vivían en chabolas o viviendas de mala calidad resultaba de una pésima publicidad para la compañía. Con los pequeños empresarios pasaba un poco de lo mismo: si tus empleados iban a trabajr en bicicleta y los de la competencia iban en moto, tu empresa perdía credibilidad.

Esto también lo aprocvechaban los sindicatos para negociar, y así, a trancas y a barrancas, sin libertad para elegir sindicato, pero con la seguridad de que el que había sacaba lo que se podía ir sacando, aguantamos aquellos años. El país era más pobre y ganábamos todos menos, pero los sindicalistas de entonces, los que nos defendieron aquellos años, no creo que fuesen peores que los de ahora.

 Luis Martínez. Valladolid.


La trilla tradicional

Lunes, Mayo 17th, 2010

La idea de rememorar la Trilla Tradicional arranca en 1996 y de un pequeño grupo de miembros de la Asociación cuya iniciativa fue unánimemente refrendada por la Asamblea General de Socios. El objetivo de la misma no era otro que el de recordar la labor tradicional de mayor repercusión socioeconómica en casi todas las localidades riojanas y que requería además del trabajo coordinado de un nutrido grupo humano, familiar o no. Se pretendía, también, mostrar una forma de trabajo ya olvidada a las nuevas generaciones que desconocen por completo sus métodos, herramientas y fases.
    
En Castroviejo
la trilla con trillo de pedernal desapareció como labor dominante a principios de los años cincuenta, siendo sustituida por las trilladoras mecánicas. Se mantuvo sin embargo de forma puntual durante los años sesenta, tanto para el trillado de cereales tempranos como para otros cultivos de producción más reducida, garbanzos o habas. La siega a mano, con hoz, pervivió como único método de recolección hasta mediados de los años setenta, momento en que se abandona la agricultura en el término municipal.
    
El objetivo final de esta recuperación ha sido la difusión del pueblo en el ámbito regional y la atracción de visitantes. Ambos objetivos fueron ampliamente alcanzados en todas las ocasiones en que se ha celebrado. Desde este primer momento se planteó la trilla como una repetición en tiempo real de las trillas tradicionales. Por ello se mantuvieron todas las fases y se siguieron los ritmos que este trabajo requería. Afortunadamente todavía son muchas las personas de la localidad que la realizaron y gracias a su memoria ha sido posible repetirlo. Para dejar constancia de la trilla, de sus fases, sus herramientas, su vocabulario, etc., y con finalidad didáctica, se ha ido recopilando un archivo etnográfico que esperamos seguir completando. El texto que presentamos a continuación es una breve síntesis del mismo que esperamos sirva para facilitar la comprensión de la siega y la trilla a quienes nunca la han presenciado.